miércoles, 23 de junio de 2010

Leído en el blog de Lola

Basándome en el artículo 27 de la Constitución, en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación, y en el Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas para Educación Primaria, y en el Decreto 230/2007, de 31 de julio, escrito lo mismo pero en andalú, más las órdenes de 10 de agosto de evaluación y desarrollo del currículo, me doy cuenta de que la gente inteligente ya ha escrito lo importante y a mí sólo me queda ponerlo en práctica.

Y sé que el mejor momento para escribir la programación de aula es ahora, el final de curso, con los aciertos y los errores aún frescos en mi mente; con las opiniones de mi alumnado aún en la mesa; con las familias viniendo a verme hasta el último día. Nos vemos individualmente y en grupo. No falta nadie. Sé que tengo la ventaja, si la Vida no se opone, de saber que sigo con el mismo grupo de alumnos y alumnas, un curso más. Y me siento feliz, tranquila y segura. Más ventajas, claro.

Yo, que soy una mujer con mucha fe (aunque no sepa a veces dónde ponerla), sé que el 10 de septiembre estaré repitiendo la arenga de rigor. Lo que hay que traer: respeto. Y cosas para escribir que no sean caras, que contaminen poco y que pesen menos. Y a ser posible, sin plumas, purpurinas, ni balones de reglamento colgando del extremo superior. Y les contaré (ya lo hice hace cinco días) cómo vamos a trabajar durante el curso, porque si no lo saben, no pueden ayudarme a que tengan éxito aprendiendo mucho, pasándolo bien mientras aprenden y, porqué no, a sacar muy buenas notas. En definitiva, ser excelentes personas cultivando la excelencia de la sabiduría y del alma.

Para esto, es fundamental saber comunicar. Contarte a ti mismo (diario) cómo vas y contárselo a los demás, para confirmarlo. En el blog, en Edmodo, hablando, compartiendo. Intentaremos una vez más superar el estrés que nos supone ver al vecino estirando el cuello para copiarnos. ¿Por qué no se sienten orgullosos de ser merecedores de una buena copia? Yo no lo sé.

El primer paso (o después de los que vayan, que no los pienso contar) será el trabajo directo e intenso con las familias. Por ejemplo, trabajarán en grupos de dos o tres familias (tendrán que ponerse de acuerdo para quedar, hacer su parte del trabajo, etc.) (jejeje) sobre un tema relacionado con el medio en que vivimos (Tomares) y expondrán estos trabajos mientras comprenden, viviéndola, una de las formas en que sus hijos e hijas trabajan las 8 CCBB. Y además, cada familia traerá a clase un experimento porque en el colegio no tenemos laboratorio y a mí se me dan fatal las cosas de mezclar y que no sean de mi cocina. Por supuesto, empezaremos bien pronto las reuniones para mejorar nuestra sabiduría acerca del uso de Internet por parte de nuestros niños y niñas, bien sea con un programa oficial como Educar para proteger, o por libre si éste se retrasa.

El grueso de la programación ya viene definida por los que saben de estas cosas, así que yo me limitaré a enseñarles distintas formas de abordar y superar el currículo. Saben que el siguiente año irán a secundaria y a muchos les da yuyu, así que haremos entrenamiento intensivo en distintas formas de aprender (proyectos, clavar codos, investigar, explicar, ahuyentar al miedo, hacer tareas diversas, cálculo mental, problemas de pensar, asustar al miedo, análisis sintáctico, morfológico y mucha expresión oral y escrita libres como un sujeto elíptico y poner el miedo en un canasto) Visitaremos el instituto nuevo y nos daremos cuenta de que el miedo era a lo desconocido. Y se irá.

Dedicaremos mucho tiempo a hablar de sentimientos, de emociones, de qué les gusta y qué no les gusta. Pueden adquirir un mismo conocimiento de muchas maneras, no hay porqué hacerlo de la forma que más duele. El sufrimiento puede que no nos haga más fuertes y sí puede que nos hunda la autoestima. Mejor no arriesgarse. Aprenderemos el valor del esfuerzo, lo bien que se siente cuando se consigue algo con trabajo y atención (que no duelen) y aprenderemos a cuidarnos y a cuidar. Seguiremos acompañando a la chiquillería de Infantil, con los que hemos tenido experiencias magníficas. La última, el baile de fin de curso.

En Internet y fuera de Internet siempre hay algún peligro que nos acecha, o alguien que puede necesitarnos, así que reflexionaremos sobre esto a ver qué podemos hacer. El programa Educar para proteger y todo lo que se nos vaya ocurriendo, lo aprovecharemos. Pero no sólo trabajaremos el miedo a que nos acosen, o evitar el acoso; también necesitamos saber que compartir en la Red es un regalo. Que ser respetuosos a pesar del anonimato nos hace grandes. Que vivir bien es mejor que vivir mal.

Tendremos que aprender CCBB tan importantes y tan descuidadas como la forma de actuar en la calle (educación vial y buenas maneras al cruzar o dejar pasar a alguien mayor o una mamá con carrito de bebé) y el saber estar en teatros, cines, etc., porque a veces parece que no sabemos. Cuidar el medio y defenderse de los adultos que fuman o que te dan un cachete para que aprendas, es una buena forma de aprender a vivir y madurar. A cambio, nuestro comportamiento ha de ser exquisito (o casi)

Buscaremos actividades que tengan mucho que ver con la vida real, por ejemplo hacer vídeo currículo para ensayar cómo conseguiríamos un trabajo. Entraremos en sitios como la página del Banco de España y aprenderemos cómo se lleva la economía de una familia, conocer las facturas que se usan, o conseguir un préstamo. Planificar los menús de un mes, hacer la lista de la compra, ir a comprar, llevar las cuentas y controlar los porcentajes de gastos en luz, teléfono, gas, y todos los gastos fijos de cada casa.

Trabajaremos la coeducación porque los niños se pierden muchas cosas que disfrutan las niñas, y viceversa. Porque las nenas ponen la mesa mientras ellos juegan, porque los niños no saben que se es más hombre cuanto más implicado en la vida se está, cuanto más se cuida de la gente que amas y no cuando eres más alto, más bruto y más cortito. Ellas sabrán que valen mucho sólo por haber nacido y no por sus ojazos, su melena rubia, su peso o la ropa tan bonita que llevan. En casa sabremos que compartir no es sólo cosa de la Red y que mamá no tiene deberes del colegio… ¡son tuyos! Intentaremos trabajar solos, solas, y ganaremos en autonomía y responsabilidad, ¡seremos más libres! Y nos vendrá muy bien para movernos en el instituto el próximo año.

Y hablaremos de diversidad, de idiomas, de países, quizá aprendamos las capitales del mundo, o los ríos de España, pero sin cantarlos, buscándolos en Google maps y averiguando si alguna vez nos llevaron allí o estuvimos y no nos acordamos. O quién de nuestros allegados paseó por algún lugar del mundo. Y señalándolo, recordaremos por ejemplo, que España ganó el Mundial 2010 en Sudáfrica, y mientras aprendemos cosas de aquel país animamos a la selección. Ah no, que ya se habrá terminado.

Resumiendo porque aquí no voy a hacer un listado completo (ni lo he terminado), se trataría, como en la construcción del comedor, de aprender aprovechando las oportunidades que nos brinda el mundo, y todo eso sin menospreciar la brutal inversión que nuestro gobierno hace en libros de texto.

Sobre la evaluación, haremos en septiembre un listado o recuento de todas las cosas que sabemos (o que creemos saber). Yo iré confirmando este dato en caso de duda, por ejemplo: cuéntanos qué sabes de la fotosíntesis, o del triángulo equilátero, o de cómo se trabaja con pecha kuchas… ¿crees que sabes tanto como pensabas? Anótalo, escribe qué puedes hacer para completar esas lagunas que acabamos de descubrir. Pide ayuda. Quizá a final de trimestre haya cambiado algo, o mucho, y entonces podrás anotar en tu libreta de evaluación (o diario) tus progresos. También servirán los exámenes de toda la vida y otras pruebas que iremos haciendo: exámenes orales, exposiciones, etc. Y servirán de servir, no sólo para como orientación, y servirán porque hay que tener cuidado ahí fuera…

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